“En un mundo donde criar a nuestros hijos es a menudo una tarea llena de desafíos. Distracciones digitales, plataformas sociales, presiones grupales, estándares morales cambiantes, el rechazo a los valores cristianos tradicionales, aunados a padres ausentes provenientes de familias [quebrantadas], son algunos de los obstáculos por los que se debe navegar para formar una familia cristiana moderna.
¿Cómo proteger, guiar, equipar y enseñar a nuestros hijos a permanecer firmes en su fe en medio de los desafíos de la sociedad actual? He encontrado que "A la Imagen del Padre" nos proporciona principios bíblicos prácticos, relevantes, entendibles y aplicables a nuestra vida diaria, con los cuales nuestro rol como mayordomos se enfoca en sembrar, cultivar, cuidar y guiar a nuestras familias, esposas e hijos. A glorificar a Dios, a través de modelar amor incondicional, disciplina consistente, gracia, perdón y discipulado intencional, evitando en todo momento caer en la creencia de que proporcionar a los hijos cosas materiales sustituye nuestro papel como padres de formar un núcleo familiar cristiano estable en todos los sentidos.
En pocas palabras, "A la Imagen del Padre" es un retorno a los principios bíblicos básicos de la paternidad, teniendo siempre en mente la importancia de incorporar la ayuda invaluable que proporciona la comunidad cristiana a nuestro alrededor en la crianza de los hijos. Los hijos son herencia del Señor, y como tal, debemos buscar entregarlos a Dios para que ellos construyan relaciones fuertes que se conecten con nuestro Padre Celestial, a través de la fe, la oración, y la meditación en su Palabra.
La meta de los padres cristianos es criar hijos que conozcan, amen y sirvan a Dios, que entiendan y se adhieran a la verdad de las Escrituras deleitándose en ellas. Servir y glorificar a Dios por medio de la paternidad basada en principios bíblicos, constituye nuestro mayor acto de mayordomía.”